Hay notas pensadas para gente que nunca va a tener una cuenta.
Cómo llegar a la cabaña, para los invitados del fin de semana. Las reglas de la casa que rentas. Esa receta que tu hermana te pide cada vez que se ven.
Un enlace para compartir sirve, pero es algo privado, que pasa de mano en mano. A veces solo quieres una dirección que puedas poner donde sea.
Para eso está publicar, y Scratchpad lo hace en dos tamaños: una sola nota o una carpeta completa.
Una nota, una dirección
En el menú de una nota, Compartir… abre un diálogo con tres pestañas. La tercera, Publicar, le da a la nota una dirección pública.
Cualquiera puede abrirla, sin iniciar sesión y sin que nadie le pase un enlace. Y los buscadores pueden indexarla.
La dirección se arma con el título de la nota y unos cuantos caracteres al azar, para que diga algo y no sea solo una serie de letras. Una vez creada la página, ya no cambia: si le cambias el nombre a la nota, la dirección se queda igual, así que los enlaces que ya enviaste siguen funcionando.
La página es la nota misma, no una copia del momento en que hiciste clic en el botón.
Corrige un error, agrega la nueva contraseña del wifi, y la próxima persona que abra la página ya lo verá.
Una carpeta se vuelve un sitio
A veces una página no alcanza.
Una guía del barrio para tus invitados, con una nota para las playas, otra para los restaurantes y otra para qué hacer si se va la luz. O los apuntes de un curso que das, uno por semana.
Haz clic derecho en la carpeta en la barra lateral (o toca su ⋯ en el celular) y elige Publicar como sitio….
La carpeta recibe una dirección, y cada una de sus notas, una página debajo de ella. En cada página aparece a un costado la lista de notas de la carpeta, y un enlace de una nota a otra se convierte en un enlace real dentro del sitio. Las notas de las subcarpetas también se incluyen.
Si una nota del primer nivel de la carpeta se llama Home o Index, o tiene el mismo nombre que la carpeta, se vuelve la página de inicio. Si no, la página de inicio muestra una tarjeta por nota, con su título y sus primeras líneas.
Un sitio se mantiene al día igual que una página suelta, y lo que incluye también.
Si mañana guardas una nota nueva en la carpeta, mañana mismo está en el sitio.
Si sacas una, desaparece la próxima vez que alguien cargue la página. Antes de que hagas clic en el botón, el diálogo te dice cuántas notas estás por poner en la web.
¿Nota o carpeta?
| Una nota | Una carpeta | |
|---|---|---|
| Por dónde empezar | Compartir… y luego Publicar | Clic derecho en la carpeta y luego Publicar como sitio… |
| La dirección | Una página | Una dirección, con una página por nota debajo de ella |
| La página de inicio | La nota | Una nota llamada Home o Index, o con el nombre de la carpeta; si no, una tarjeta por nota |
| Lo que se mantiene al día | Cada cambio | Cada cambio, más las notas que guardas en ella o que sacas |
Lo que ve quien la lee
La nota tal como se lee, con sus imágenes. Los archivos adjuntos se vuelven enlaces de descarga, y un PDF se descarga como el archivo original, sin nada de lo que hayas dibujado encima.
Debajo de la nota aparecen la fecha del último cambio, un enlace para denunciar la página y una línea que dice que se escribió en Scratchpad.
Lo que no puede hacer importa más:
- No puede editarla. La página es solo para leer.
- No puede ver tus otras notas. Si enlazas una nota que no está publicada, el enlace se queda como texto normal.
- No puede entrar a tu cuenta. Nada en la página lleva hasta ahí.
En el servicio alojado, las páginas publicadas viven en su propio dominio, scratchpad.to. Es a propósito: así, una página que cualquiera puede publicar no puede tomar nada prestado de la aplicación.
Lo que nunca se publica
Las notas bloqueadas. Quedan fuera del sitio aunque estén en su carpeta, y una nota bloqueada tampoco se puede publicar sola.
Las notas archivadas y las que están en la papelera también quedan fuera.
Quitarla de la web
La misma pestaña que la publicó la retira, sea una nota o una carpeta. La dirección deja de funcionar al momento.
Si vuelves a publicar más adelante, recibes una dirección nueva. El enlace viejo se queda sin funcionar en vez de seguirte.
Eso sí, hay algo que no depende de nadie. Un buscador que ya indexó la página puede seguir mostrándola en sus resultados un tiempo. El diálogo te lo dice claramente antes de que hagas clic en el botón:
Dejar de publicar retira la página, pero no la borra de los buscadores. Cuenta con que alguien guardará una copia de lo que publiques en cuestión de horas.
Prefiero que lo diga de frente a que lo descubras después.
Hay más detalles en publicar una nota como página.
Casi todo lo que guardas en Scratchpad es privado, y así se queda.
Esto es para esas pocas notas que vale la pena que lea alguien más.