Pestañas dentro de una nota

Una sola nota para el viaje, con el plan, las reservas y la lista de equipaje cada uno en su propia pestaña, en lugar de tres notas que terminan desconectadas.

Un viaje a Lisboa empieza como una sola nota.

Después le agregas la confirmación del vuelo, la dirección del hotel, la lista de restaurantes que te recomendó una amiga y una lista de equipaje. A la segunda semana ya es un scroll interminable, y lo que necesitas en el aeropuerto está perdido en algún lugar debajo de lo que necesitabas el martes pasado.

La solución de siempre es dividirla en tres notas: Lisboa plan, Lisboa reservas, Lisboa equipaje.

Funciona hasta que buscas la hora de check-in del hotel y no te acuerdas en cuál de las tres la pusiste. O compartes una con quien viaja contigo y te olvidas de las otras dos.

Las pestañas son la otra solución.

Una nota, un título, y una fila de pestañas arriba: Plan, Reservas, Equipaje. Se ve un panel a la vez, y cada uno admite todo lo que admite una nota: una lista de tareas, una tabla con los horarios de los vuelos, una foto de la reserva, un recuadro con la dirección que le vas a mostrar al taxista.

Cómo agregarlas

Escribe /pestañas, presiona ⌃⌥B en una Mac o usa el botón de pestañas de la barra de herramientas.

La línea donde estás se convierte en la primera pestaña, con una segunda vacía al lado. Con el signo más al final de la fila agregas otra.

Las teclas ⌃⌥ (Control y Opción juntas) solo funcionan en Mac, porque en Windows y Linux esa combinación escribe caracteres como @ y €. En los demás sistemas, el menú de la barra diagonal (/) y la barra de herramientas hacen lo mismo.

Cambiar el nombre, reordenar y quitar

  • Cambiar el nombre: haz doble clic en un título, o dale doble toque en el celular.
  • Quitar: mientras cambias el nombre, aparece una papelera junto al título. Quita esa pestaña, pero antes te pregunta, porque todo lo que contiene se va con ella.
  • Reordenar: mantén presionado un título y arrástralo por la fila. En el celular, mantenlo presionado un momento y después deslízalo.
  • Quitarlas todas: presiona ⌃⌥B otra vez dentro de las pestañas.

Cuando hay más títulos de los que caben, la fila se desplaza hacia los lados. Así, la remodelación de una cocina con una pestaña por cada espacio sigue cabiendo en una pantalla angosta.

La pestaña que ves es cosa tuya

La pestaña que tienes abierta no se guarda con la nota.

Es la decisión que más defendería, porque una nota compartida no debería cambiar mientras la estás viendo. Si compartes la nota de Lisboa y tu pareja tiene abierta Equipaje mientras tú estás en Reservas, ninguno le cambia la pantalla al otro.

La pestaña que ves es cosa tuya. No forma parte de la nota.

Lo mismo pasa con deshacer. Deshacer recupera palabras, no cambios de pestaña.

Y si lo que deshaces está en una pestaña que no estás viendo, esa pestaña pasa al frente, para que veas qué cambió.

Dónde aparecen las pestañas

  • Una página publicada las conserva, y se puede cambiar de una a otra.
  • En papel no hay nada en qué hacer clic, así que cada pestaña se imprime bajo su propio título, una después de otra.
  • En Markdown, las pestañas se escriben con marcadores de comentario (<!-- tabs -->, <!-- tab: Título -->, <!-- /tabs -->), y así es también como las escriben el asistente y las apps conectadas.

Encuentras más en los bloques que puedes agregar.

Cuándo no usarlas

Las pestañas esconden cosas. Para eso sirven, y ese también es su costo.

Quien le da una hojeada a la nota ve un panel y los títulos de los demás, pero no lo que contienen. Para una nota que se lee de principio a fin, como una receta o la minuta de una reunión, es mejor usar encabezados: todo queda a la vista y un índice puede llevarte a cada uno.

Tres notas Pestañas Encabezados
Un solo título que buscar No Sí Sí
Una sola cosa que compartir No Sí Sí
Todo a la vista No No Sí
Ideal para Cosas sin relación Partes que se usan en momentos distintos Notas que se leen de principio a fin

Las pestañas valen la pena cuando las partes de una nota se usan en momentos distintos.

El plan, antes de salir. Las reservas, en el mostrador. La lista de equipaje, la noche anterior.

El mismo viaje, la misma nota, y solo la parte que necesitas a la vista.

Tu próxima gran idea necesita un lugar donde aterrizar.

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